Nuestro cliente pidió un logotipo minimalista con actitud. Sus reglas eran claras, nada demasiado rebuscado, capaz de adaptarse a cualquier medio, y dijo las palabras mágicas: "Sabré que es el adecuado cuando lo vea". Así que este nos llevó unos cuantos intentos antes de dar en el clavo, pero lo conseguimos y nuestro cliente está satisfecho. Una vez que se lo entregamos, nos confesó que éramos la tercera agencia que había probado.
Promueve el reconocimiento del nombre y se asocia con enfoques más tradicionales y formales de la marca.
No importa cuántos años pasen, este logo seguirá pareciendo fresco gracias a su forma limpia y sencilla.